80 años · 1947 – 2027CA · ES

10 de abril de 2026

Magí y Roser, 1947

Dos nombres que abrieron una chocolatera donde antes había vacas.

Fachada de La Pallaresa

Barcelona, 1947. Hace ocho años que la Guerra Civil ha terminado. El país vive los años más duros de la posguerra. Hay cartillas de racionamiento, hay miseria y hay ganas de volver a una vida amable. El Barrio Gótico es un laberinto de casas estrechas, calles sombrías y tiendas pequeñas. La calle de Petritxol ya tiene la tradición chocolatera que arrastra desde el siglo XVIII, pero muchas de sus granjas y chocolaterías han cerrado o languidecen.

En este contexto, un matrimonio catalán — Magí Cases y su mujer Roser — decidió abrir una granja. En el número 11. Donde llevaba años habiendo una lechería con vaquería detrás. El negocio de la leche estaba a la baja; el del chocolate, a pesar de los años difíciles, aún tenía público. Pensaron que podrían sustituir uno por otro.

No tenemos muchos detalles sobre ellos. Los fundadores no acostumbran a dejar escritos. Sabemos que trabajaron durante años tras el mostrador, que sirvieron chocolate deshecho, mató de Pedralbes, flan, nata, menjar blanc, crema, melindros, churros y ensaimadas. Sabemos que la casa tuvo éxito — no el que hoy llamaríamos fama, sino una aceptación discreta y sostenida, con una clientela que volvía. Los desayunos y las meriendas de la calle de Petritxol pasaban por La Pallaresa con cierta regularidad.

También sabemos, porque nos lo han contado los que vinieron después, que Magí y Roser tenían una obsesión: mantener la calidad de los productos. Si el chocolate de ese día no había salido como querían, lo rehacían. Si los churros no estaban bastante crujientes, se tardaba un poco más. La lógica era sencilla: al cliente le tenía que apetecer volver.

Esta lógica sigue aquí. El chocolate, los churros, el mató, se hacen como entonces, con los mismos pueblos de referencia y las mismas proporciones. No porque tengamos miedo al cambio, sino porque ellos nos dejaron algo bueno. No cambiarlo es el mejor homenaje que les podemos hacer.

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