80 años · 1947 – 2027CA · ES
Clásico de la casa

Chocolate con churros

Tres ingredientes, un siglo de práctica y una calle chocolatera desde hace siglos.

El chocolate que servimos es deshecho, espeso, elaborado con cacao y al momento — el que pide que mojes algo dentro. Los churros llegan desde la cocina directamente a la mesa, fritos aquí mismo, crujientes por fuera y tiernos por dentro.

No hay mucho más. Ésta es la combinación que justifica haber hecho cola en la calle.

Recomendado
Con nata o solo
Mejor momento
Invierno, tarde
Chocolate a la taza con churros

Origen

La calle de Petritxol es chocolatera desde el siglo XVIII. Las granjas y chocolaterías de esta calle forman parte de la memoria de Barcelona: aquí venían hombres y mujeres a desayunar, a conversar y a refugiarse del frío del Gótico.

La tradición del chocolate deshecho con churros en Cataluña tiene siglos. La fórmula es tan sencilla como exigente: un chocolate que se sostenga solo en la taza y unos churros que, al mojarlos, no se ablanden antes de llegar a la boca.